Las flores de Bach, no invalidan ni suplantan los tratamientos convencionales (alopatía, psicoterapia, psiquiatría, etc.). Actúan de por sí solas en los campos energéticos, logrando un equilibrio emocional, ya que no poseen principio activo, pues son esencias escogidas por solarización o ebullición de ciertas flores, en su mayoría silvestres.
Sus beneficios
En principio, las terapias florales se han utilizado para problemas emocionales o de personalidad. Pero al tener en cuenta que la enfermedad física está absolutamente ligada a dichos trastornos, hoy en día es muchísima la gente que acude a esta terapia para problemas de salud, aunque luego de un tiempo de tratamiento, descubren que actúan sobre la causa que originó el efecto.
PARA TODO TIPO DE CAMBIOS:
Adaptarse a los cambios no resulta fácil, es más, a veces produce verdaderos conflictos: trabajo nuevo, nueva pareja, ruptura afectiva, mudanza, cambios climáticos bruscos, estudios, niños que deben compartir sus cosas con nuevos hermanos, colegio, amigos. Atravesar por una intervención quirúrgica, un tratamiento de quimioterapia, una enfermedad terminal o crónica, el desgaste físico de los años, la menstruación, un accidente y tantas otras cosas provocan una inadaptación necesaria de tratar.
INSATISFACCIÓN:
Ante un trabajo que nos disgusta, una profesión que no satisface nuestras necesidades, una relación afectiva por “costumbre”, la imposibilidad de tener hijos, crisis existencial, y tantos conflictos emocionales provocados por la insatisfacción, no se alejan de aquellos causados por el dolor a la imposibilidad de continuar con la vida “normal” a raíz de la pérdida de un miembro, una incapacidad física y un sinfín de causas ligadas a la insatisfacción, que las flores ayudan a buscar el cambio o en su defecto, a tomar conciencia y asumir el proceso.
APRENDIZAJE:
Por lo general es mucha la gente, jóvenes o madres con niños, que acuden a la terapia floral para encontrar un apoyo en el aprendizaje escolar.
Las flores dan además, un gran aporte a otro tipo de aprendizaje, tal vez más profundo, es aquel que debemos tener de la vida día a día. Aprender de los errores, darnos cuenta de las veces que somos consecuentes con nuestras equivocaciones, sacar el mejor partido de las experiencias no deseadas y comprender qué es lo que nos han querido enseñar.
LOS MIEDOS:
Es uno de los grandes flagelos del ser humano. Miedo a lo cotidiano, a lo desconocido, a repetir malas experiencias, a las enfermedades, a los contagios, a lo nuevo… lo viejo… el compromiso… la soledad… las pruebas de la vida… a ser culpables… a no decidirnos… Famoso y nocivo miedo. Con él nos paralizamos y ante esa situación, nadie puede avanzar en la vida.
Muchos de los casos de enfermedades psicosomáticas son causadas por Miedos y tratadas satisfactoriamente con las flores de Bach.
EL AMOR:
Si nos referimos al amor de pareja, aquel que tantas satisfacciones y muchas veces tantos dolores nos produce, podemos encontrarnos ante una cantidad interminable de posibilidades. Egoísmo, celos, engaños, insatisfacción por convivencia o sexual, ruptura, dolor por duelo, incompatibilidad, incomunicación, invasión del espacio personal, incomprensión…
Las terapias florales ayudan al mejor fluir de una relación. Pero también a aquel “Amor Universal” que muchas veces nos aleja de todo el entorno, nuestra familia, amigos, ciudad en la que vivimos, compañeros de trabajo, hijos, etc.
EL TIEMPO:
Muchas veces nos aferramos al eterno dicho: “todo tiempo pasado fue mejor”. Nuestro error es quedarnos en el pasado, sin asumir o disfrutar el presente, extrayendo del tiempo que ha transcurrido el mejor aprendizaje y siendo agradecidos con la bondad del Universo en haber disfrutado de cada una de las cosas que hemos vivido.
Quedarnos en el pasado exitoso no nos permite vivir y aprender del presente, tal vez conflictivo. Por el contrario, recordar eternamente un pasado difícil, nos aleja de aceptar la felicidad que hoy nos toca vivir. Anclarnos en el recuerdo de una relación pasada, de una fortuna que ya no tenemos, de una salud que hemos perdido, de la juventud que inexorablemente va quedando atrás, no nos permite vivir de lo más real y concreto que tenemos… el Presente. Darle al transcurso del tiempo su valor adecuado, es algo importantísimo de tener en cuenta y uno de los pilares de la salud mental en que las terapias florales hacen un efectivo trabajo.
CONCLUSIÓN:
Salud mental, física, emocional, espiritual, traumas presentes o pasados, miedos, dudas, indecisiones…. Uffff, parece interminable la lista. Pienso que no hemos aprendido bien la lección de tantos siglos: Mens sana in corpore sano.
Tratamiento para animales
Por lo general, se produce una relación simbiótica entre el animal y su dueño. Ese es un motivo a tener muy en cuenta a la hora de tratar al animal con las flores y sobre todo conocer cuáles pueden ser las causas de sus conductas.
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